Además de los hermanos de hábito y las representaciones de otras cofradías, también participan en los desfiles portando palmas las manolas y el «Pueblo Hebreo».

Manolas

Las manolas participaron por primera vez en las procesiones del Domingo de Ramos y Viernes Santo del año 1989, en que se celebró el Cincuentenario de la Fundación.

En 1998 se elaboró un reglamento para regular la participación en las procesiones de mujeres con mantilla española que quedó limitada exclusivamente a hermanas de la Cofradía.

Desde el año 2000, en la Procesión del Santo Entierro, las manolas portan un hachón de menor largura que el de los demás hermanos de hábito.

Así mismo, el Domingo de Ramos llevan palmas de reducido tamaño.

En algunos lugares se conoce como Manolas a las mujeres que visten de negro, con mantilla y peineta negras en las procesiones desde el Domingo de Ramos al Sábado Santo y con mantilla y peineta blancas el Domingo de Resurrección. Hace tres o cuatro décadas en España el papel protagonista en las procesiones de Semana Santa, lo tenían los hombres. Ellos podían participar como costaleros portando ‘los pasos’ o acompañarlos vestidos con sus túnicas y capuchones. Sin embargo, las mujeres salvo excepciones, no podían participar en la Semana Santa de la misma forma que el hombre. Su papel quedaba relegado a ‘ser Manola’, acompañar los pasos llorando la pasión y muerte de Jesús y el Domingo celebrando la Resurrección de Jesús.

Pueblo Hebreo

El pueblo hebreo es una sección de la Hermandad de la Sangre de Cristo que participaba como otros representantes de personajes bíblicos ya en el siglo XIX en la Procesión del Santo Entierro.

En la actualidad nos acompaña, junto con la samaritana, tanto el Domingo de Ramos como el Viernes Santo.